Tal como dice el refranero español, hay que PREVENIR, es decir ser constantes y cuidadosos y de paso nos ahorramos “una pasta” en las dichosas reparaciones. En este artículo queremos dar consejos sobre algo tan sencillo como el mantenimiento de tu embarcación, a veces las cosas fáciles de hacer son las más importantes y las que descuidamos.
“Más vale prevenir que curar”
Nos llevan por lugares llenos de encanto, playas, lagos, ríos, pasan por sitios de pequeño calado, a veces entre rocas difíciles de esquivar, las podemos transportar de manera fácil pero a pesar el vehículo ideal, no se mantienen perfectas por sí solas, si no se cuidan.
Con estos trucos fáciles tendrás tu neumática sana y salva:
1. Altas temperaturas
Cuidado con las altas temperaturas; no podemos dejarla al sol mucho tiempo, el flotador está compuesto de materiales que aunque son resistentes, deben ser protegidos igualmente. La taparemos y la dejaremos en un lugar a temperatura media.
2. Correcto almacenaje
Cuando termine la temporada, guardarla bien doblada, limpia y sin presión. Además de hacer más fácil su almacenaje, evitaremos que se produzcan dobleces indebidos en nuestro flotador que puedan provocar una fisura cuando la volvamos a hinchar. La limpieza es mejor hacerla antes de almacenar nuestra neumática pues luego puede ser difícil de eliminar, puede corroer el flotador e incluso provocar alguna fisura.
3. Evitar que permanezca mucho tiempo en el agua
No dejar la embarcación en el agua por mucho tiempo. El casco suele llenarse de algas y el flotador suele sufrir mayor desgaste. El agua es un medio en el que conviven miles de microorganismos, los cuales se adhieren al casco y a los flotadores de nuestra neumática, afectando a su maniobrabilidad, al consumo de combustible y contribuye al desgaste de los flotadores. En el caso de que naveguemos en el mar, es conveniente endulzar con agua dulce nuestra neumática, pues evitaremos el efecto corrosivo de la sal en nuestra neumática.
4. Higiene y limpieza
Limpieza completa; si mantenemos limpia la embarcación, le tendremos que dedicar menos tiempo a las reparaciones costosas, como el recambio del flotador. Hacemos hincapié en la limpieza, pues es la parte fundamental para que todo marche bien en nuestra neumática.
5. Usar limpiadores específicos
Usar limpiadores específicos; tener a mano un Kit de limpieza para acabar con la suciedad y manchas de los flotadores, asientos y tapicerías ya sea de humo, grasa o aceite. Existen productos en el mercado específicos para nuestra embarcación. Dichos productos evitan la corrosión de la superficie a limpiar, a la vez que la sanea y prolonga la vida de nuestra embarcación. Haciendo click en la imagen encontrarás uno de los mejores kit de limpieza del mercado.
6. Flotadores especialmente porosos de PVC
Flotadores especialmente porosos PVC; Aquí la suciedad se incrusta fácilmente. Para este tipo de material recomendamos pintarlo para alisar la superficie. Para realizar un correcto pintado de los flotadores de tu embarcación, te aconsejamos como hacerlo haciendo clik AQUI
7. Revisar luces y seguridad
Revisar el motor, las luces y seguridad; hacer un reconocimiento en general de la embarcación de vez en cuando para no tener sorpresas y estar prevenidos.
OJO con el punto numero 4; “ lo barato sale caro ”en muchos foros encontrarás que lavar tu neumática con productos de casa como la lejía es muy efectivo…por esta regla de tres, también nos podemos lavar el pelo con limpiacristales o limpiar un mueble de casa con champú, no? Cada material necesita un limpiador con unas propiedades específicas.
Enhorabuena , consejos muy interesantes